La investigadora y docente de la Universidad Científica del Sur, Dra. Liliana Ayala, ha sido incluida en la iniciativa #100PolarWomen, que reconoce a mujeres destacadas por sus contribuciones a las ciencias polares y al conocimiento de los ecosistemas de estas regiones.
Bióloga marina de profesión, Ayala ha dedicado su trayectoria científica al estudio y conservación de la biodiversidad marina, con especial énfasis en las aves marinas, los mamíferos marinos y los ecosistemas costeros del Sistema de la Corriente de Humboldt y la Antártida. Su trabajo busca generar evidencia científica que contribuya a la toma de decisiones y al desarrollo de estrategias de conservación.
La investigadora ha participado en siete expediciones científicas a la Antártida desde 2001, experiencias que le han permitido estudiar de cerca la respuesta de la fauna marina y los ecosistemas antárticos frente a los cambios ambientales y climáticos.
“Antártida es un laboratorio natural único, donde cada expedición permite obtener nuevos conocimientos sobre cómo responde la vida marina al cambio climático”, señala Ayala. Para la investigadora, documentar y comunicar estas transformaciones representa tanto un privilegio como una responsabilidad, pues la evidencia científica puede contribuir a orientar las decisiones de conservación y promover acciones para proteger los océanos.
Una trayectoria vinculada a la conservación marina
Además de su labor como profesora e investigadora de la Universidad Científica del Sur, Ayala es investigadora asociada de APECO, especialista en CITES designada por el Gobierno peruano, integrante del Comité Nacional Peruano de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y miembro del Pacific Seabird Group.
Su trayectoria conecta la investigación científica con la conservación y la gestión de la biodiversidad. Desde esta perspectiva, uno de los principales motores de su trabajo es contribuir al conocimiento necesario para proteger la megafauna marina y los ecosistemas de los que depende.
La investigadora también destaca el valor del trabajo colaborativo y la formación de nuevas generaciones de científicos. Frente a los desafíos ambientales globales, considera fundamental fortalecer los equipos multidisciplinarios y compartir conocimientos para encontrar respuestas desde distintas áreas de la ciencia.